El esplendor de la naturaleza ebrense

Xerta es una villa preciosa. Un regalo para los ojos y para la tranquilidad de las almas. En el bello corazón de les Terres del Ebro, es un pueblo rico por su naturaleza, fauna y vegetación. Un pueblo muy alejado de las grandes civilizaciones urbanitas donde aún se respira un aire puro, fresco, renovado y que recarga las pilas a cualquier persona.

 

Es un pueblo que aún conserva rincones vírgenes, poco transitados y que uno agradece mucho cuando busca paz y descanso. El río Ebro pasa por el pueblo en todo su esplendor, "ancho y feliz", como dice  la canción de Montse Castellà, y hay un paseo encantador con bancos y mesas y un mirador donde uno puede retirarse simplemente sólo a observar, a dejarse llevar por el sonido del agua, el canto de las aves, el silbido de los insectos, la brisa del aire... es maravilloso. Podemos visitar la antigua pecera y recorrer el camino de Sirga.

A los pies de las montañas dels Ports tiene unas vistas de postal y se pueden realizar excursiones muy interesantes partiendo del pueblo y llegando hasta la Fuente Nueva, el Pino del Perillo, la Moleta, etc. Os acompañará un guía experto, que os puede enseñar también las trincheras de la guerra civil española y os explicará un poco de nuestra historia, de nuestra gente y nuestro territorio...

 

De unos mil y pocos habitantes, es un municipio que cuenta con muchos servicios: supermercados, mercería, kiosco, farmacia, Centro de Atención Primaria (visitan todos los días), bares, piscinas municipales, instalaciones deportivas, pisa de pádel, etc. tiene mucha vida y hay mucha gente jove que habita.

Xerta es totalmente llana, el segundo pueblo del Ebro sin ninguna pendiente y es un placer pasearse por toda la villa sin apenas cansarse. Hay muchos campos de conreo, sobre todo, mandarinos y naranjos, con aquel aroma mágico de ambientador natural de tarongina que invade todos los rincones... hay rutas interesantes para hacer por el municipio, como la vuelta a la O, un recorrido circular que resigue el río y deja ver los pueblos vecinos de río, como Tivenys. 

La Vía Verde de la Val de Zafán pasa por medio del pueblo y eso es una diferencia de los otros municipios ya que a los demás pasa por fuera y para acceder a los mismos  tienes que recorrer bastantes kilómetros y se hace más costoso. 

 

El Azud de Xerta, presa de agua musulmana

Es una presa construida en diagonal de punta a punta de río a lo largo de unos 375 metros. Su función es la de desviar el agua hacia los canales de la Derecha e Izquierda del Ebro. Está ubicado a tres kilómetros río arriba de la villa de Xerta.

Existe la hipóistesis que los romanos hicieron una esclusa donde hoy está el azud para dificultar el tráfico fluvial por el Ebro. Pero el primer Azud, la primera tentativa de elevación del Ebro para poder canalizar el agua a las acequias de riego, aunque fue rudimentario, fue el año 944 dC, en plena dominación árabe.

Al Azud podemos llegar en bici o a pie saliendo de la estación de la vía verde de Xerta, es un corto paseo. Allí hay un mirador precioso, una pasarela para contemplar todo el azud y una zona verde con mesas y sillas para hacer un pícnic.